Vuelta al comedor escolar: acompañar también forma parte de alimentar

Septiembre no empieza igual para todos. Para algunos niños supone reencontrarse con compañeros, profesores y rutinas conocidas. Para otros, especialmente para quienes comienzan Educación Infantil, todo es nuevo. Y también lo es el comedor.

Un espacio diferente, otros horarios, nuevos sabores y un momento del día en el que tienen que ir ganando autonomía poco a poco. Por eso, la vuelta al comedor no debería consistir simplemente en volver a servir el menú. También necesita adaptación, acompañamiento y tiempo.

En Algadi entendemos así el inicio de curso: sin prisas, pero con atención desde el primer día.

Desde Algadi Educa trabajamos para que el comedor escolar sea un espacio seguro, educativo y cercano, adaptado a la realidad de cada centro y a las necesidades de los alumnos.

Volver a las rutinas, poco a poco

Después de las vacaciones pueden haber cambiado los horarios, las costumbres e incluso la forma de comer en casa. Pretender recuperar todas las rutinas de golpe no siempre es la mejor forma de empezar.

La propia Comunidad de Madrid recuerda, dentro de sus recomendaciones sobre alimentación infantil, la importancia de mantener una alimentación variada y equilibrada, respetar el apetito del niño sin forzarle y favorecer horarios ordenados y ambientes tranquilos durante las comidas.

En Algadi trasladamos esa idea al regreso al comedor. Los primeros menús del curso buscan facilitar la vuelta con preparaciones agradables y reconocibles, para ir introduciendo progresivamente variedad y recuperando buenos hábitos alimentarios.

No buscamos que todo ocurra el primer día. Probar alimentos nuevos, comer de manera más autónoma, utilizar correctamente los cubiertos o acostumbrarse de nuevo a verduras, legumbres, pescado o fruta son aprendizajes que se construyen poco a poco.

Nuestra planificación de menús tiene precisamente en cuenta la edad de los alumnos, sus gustos, los criterios nutricionales, la estacionalidad y las características particulares de cada centro.

En Infantil, acompañar es todavía más importante

Para un niño que empieza el colegio, el comedor puede ser uno de los momentos en los que más note el cambio respecto a casa.

Por eso, durante esta etapa el acompañamiento del equipo de comedor adquiere una importancia especial. No se trata únicamente de servir la comida: hay que estar pendientes de su adaptación, ayudarles a adquirir autonomía y convertir progresivamente ese espacio nuevo en un entorno cotidiano y seguro.

Ese seguimiento continúa durante el curso. Y la comunicación con las familias también forma parte del proceso: si durante el tiempo de comedor se produce una incidencia que la familia deba conocer, se informa y se trabaja de manera coordinada con el centro.

Porque cuando los niños son pequeños, saber cómo están viviendo ese momento del día también aporta tranquilidad en casa.

Alergias: septiembre es momento de revisar, no de dar nada por supuesto

El comienzo de curso es además un momento especialmente importante para actualizar toda la información relacionada con alergias e intolerancias alimentarias.

La AESAN recomienda que, en el caso de los niños con alergias, se facilite el certificado médico al comedor escolar y recuerda la importancia de medidas como elaborar primero las comidas especiales, evitar contaminaciones cruzadas y extremar el control de ingredientes, utensilios y superficies.

En Algadi trabajamos con un Protocolo de Alérgenos que comienza con la información médica del alumno y continúa con la elaboración de menús personalizados, la identificación de cada dieta y sucesivos controles desde cocina hasta que el plato llega al niño.

El sistema contempla controles específicos del equipo de cocina, del responsable de comedor y del denominado Monitor Centinela.

Bocado Seguro: formación, prevención y protección

Este trabajo se refuerza con Bocado Seguro, el proyecto desarrollado por nuestro Departamento de Nutrición para formar a los equipos, prevenir riesgos asociados a alergias, garantizar los menús personalizados y establecer procedimientos de actuación durante todo el servicio.

En 2026, Bocado Seguro recibió el Premio ATX Allergy Protection al Mejor Proyecto, un reconocimiento a su modelo de prevención, formación y protección de las personas con alergias alimentarias.

Para ALGADI, este tipo de iniciativas tienen un valor especial porque el comedor escolar es un entorno sensible. Las familias necesitan confianza, los centros necesitan procedimientos claros y los equipos necesitan herramientas que les ayuden a trabajar con seguridad.

Hacer más fácil comer aquello que a veces cuesta un poco más

Recuperar buenos hábitos tampoco tiene por qué significar hacer de la comida una obligación.

Ese es uno de los objetivos de Proyecto Más Verde, nuestra iniciativa para acercar de una manera más atractiva las verduras, hortalizas, frutas y legumbres a los alumnos de 3 a 12 años.

Con nuevas recetas, actividades y el asesoramiento de Samantha Vallejo-Nágera, buscamos que alimentos que a veces generan más rechazo puedan presentarse de una forma diferente, sabrosa y divertida.

Porque educar en alimentación también consiste en despertar curiosidad, ofrecer oportunidades para probar y conseguir que comer variado resulte apetecible.

Un nuevo curso con el comedor aún más presente

La vuelta al cole 2026 tiene, además, un contexto nuevo. Desde el 16 de abril de 2026 está en vigor el Real Decreto 315/2025, orientado a fomentar una alimentación saludable y sostenible en los centros educativos.

Entre otras cuestiones, establece que las comidas servidas en centros educativos deben ser equilibradas, adaptarse a las necesidades nutricionales de cada grupo de edad y estar supervisadas por profesionales con formación acreditada en nutrición humana y dietética.

Es un marco que refuerza una idea fundamental: el comedor forma parte de la educación y del cuidado de los niños.

Por eso, para nosotros una buena vuelta al comedor no consiste en que el primer día todo vuelva inmediatamente a ser como en junio.

Consiste en que cada niño —y especialmente los más pequeños— tenga tiempo para adaptarse, se sienta acompañado, coma en un entorno seguro y vaya recuperando poco a poco sus rutinas.

Porque cuidar el tiempo de la comida también significa saber acompañar cada comienzo.

Estamos encantados de ayudarte